Debes elegir por lo menos una opción.
Volver al blog

10 Formas de controlar la ira

Cuando el enojo sobrepasa la barrera de lo controlable como consecuencia de resultados inconvenientes para nosotros que consideramos alguien podría haber evitado, se convierte en ira. Y es precisamente en la idea de que otra persona podría haber tomado acción para que no resultáramos perjudicados, que nos interesa poner el énfasis para ayudarte en cómo controlar la ira. 

La ira vs la aceptación y la tolerancia

Se acelera nuestro ritmo cardíaco, se eleva la presión sanguínea, nuestro rostro se enrojece ¡sin haber estado al sol! Fuera de toda broma (no podemos considerar a la ira como nuestra cama solar personalizada), la ira conlleva una respuesta fisiológica que, en determinados casos y de acuerdo a la historia clínica de la persona, puede ser peligrosa. 

Ante un riesgo tal, lo que cabe preguntarnos es: ¿Vale la pena?

Para dar respuesta a esta pregunta indispensable antes de abordar las diez formas de cómo controlar la ira, analizaremos lo que es la ira y la enfrentaremos con sus grandes enemigas: la aceptación y la tolerancia.

¿Por qué se genera ira en nuestro sistema emocional? Tomemos como ejemplo la siguiente situación: nuestra pareja es gestor notarial y tiene un amigo que necesita de estos servicios, pero no puede pagarlos. Nuestra pareja nos dice que piensa hacerle el trabajo gratis. Nosotros no estamos de acuerdo con ello y así se lo hemos manifestado en varias ocasiones cuando nos planteó su intención de llevar a cabo su misión altruista. Sin embargo, una noche llega a casa y nos cuenta que, finalmente, le hizo el trabajo gratis a su amigo. Estallamos.

La pregunta es: ¿Por qué estallamos?

Por el trabajo gratis que hizo, definitivamente no es. ¿Por qué? Porque si nosotros hubiéramos estado de acuerdo en que hiciera ese trabajo de forma gratuita, esta hubiera sido una velada más. Entonces, todo nos lleva a la cruda realidad: hemos estallado en un ataque de ira incontrolable porque nuestra pareja no ha hecho lo que nosotros queríamos que hiciera: negarle el trabajo gratuito a su amigo. 

Por lo tanto, hemos renunciado a actuar con aceptación y tolerancia. ¿Y qué sucedería si fuera al contrario? 

La empatía nos ayuda a cómo controlar la ira

Ahora te vamos a hacer una invitación. Por supuesto que siempre puedes visitarnos en Tu Terapia y solicitar una consulta con un profesional que te ayudará en lo que necesites. Sin embargo, en esta ocasión, se trata de una invitación a pasar un tiempo contigo mismo. 

Acomódate en un lugar mullido y cómodo, y piensa en cómo te sentirías si tu pareja, tus hijos, tus padres, tus hermanos… tus amigos, estallaran con una serie de improperios hacia ti porque no has hecho lo que ellos querían.

Se sentiría demasiado mal, ¿verdad?

Vivir a la merced de la voluntad de los demás es muy injusto. 
Entonces, continúa practicando la empatía un ratito más mientras nos acompañas a recorrer las estrategias que te revelarán cómo controlar la ira.

Las diez estrategias de cómo controlar la ira

Ahora que ya hemos conversado acerca de la ira y que sabes que es un problema de quien la experimenta y no de quien “la genera,” veamos qué puedes hacer para controlarla y evitarte un episodio fisiológico indeseable: 

1 - Separa tiempo para ti

El cúmulo de actividades que debemos cumplir cada día, con exactitud y a la hora precisa, son perfectos para elevar nuestros niveles de estrés. Esta dinámica, llevada a cabo día tras día, puede convertirse en una bola de nieve y llevarnos a sufrir un ataque de ira con mayor facilidad. 
En cambio, si destinamos un tiempo diario a estar con nosotros mismos, nos reconectaremos con nuestras emociones. El resultado de esta sencilla acción es realmente terapéutico

2 - Acepta

Trabaja en la aceptación hacia los demás. Comprende que cada persona tiene su carácter, su personalidad y su forma de proceder. No es necesario que los entiendas ni que los justifiques, pero sí que los aceptes, tal como ellos te aceptan a ti.  

3 - Tolera

La tolerancia es la base de la convivencia. Una vez que la incorpores a tus actitudes y recurras a ella cada vez que algo te molesta, pronto desaparecerá tu necesidad de controlar a las personas para que hagan lo que a ti te resulta beneficioso. 
La práctica de la tolerancia nos brinda los mismos resultados que el entrenamiento muscular: crece, se fortalece y nos da una inigualable sensación de grandeza. 

4 - Empatiza

Ponte en el lugar de la persona que ha hecho lo que tanto te molestó. ¿Cómo te sentirías si no puedes actuar en base a tus convicciones?

5 - Mírate con los ojos de un tercero

Antes de explotar, imagínate qué hubieras sentido si fueras una persona que no te conociera y que te viera volcando toda tu ira contra alguien que no ha hecho nada para agredirte. 

6 - Haz ejercicios de creatividad

Cuando alimentamos esa creatividad que tenemos dentro, nos volvemos mucho más eficientes resolviendo problemas. Por lo tanto, cuando se genere una situación que nos enfurezca, no solo sabremos cómo controlar la ira, sino que habrás desarrollado recursos increíbles para encontrar soluciones y alternativas al problema. Algunas prácticas que aumentan tu creatividad son la arteterapia, el psicodrama y el arte dramático. 

7 - Practica la escritura terapéutica

Escribe aquello que despierta tu ira. Describe tus emociones y cuéntate a ti mismo qué te gustaría que sucediera. De esta forma, es posible que encuentres el motivo de tu ira y puedas tratarlo para sacarlo de tu vida. 

8 - Evalúa las consecuencias

La ira trae consigo violencia, y la violencia tiene consecuencias. Antes de explotar, piensa cómo te sentirías sin hablarte toda una semana con tu hijo o si tu pareja durmiera en el sofá por dos noches. ¡Estás a tiempo de evitarlo!

9 - Practica actividades relajantes

Toma clases de yoga, explora en el mindfulness y medita. Estas actividades son ideales en el camino de cómo controlar la ira porque te llevan a navegar muy profundo en tu esencia y, por ende, elevan la autoconsciencia y el autocontrol. 

10 - Si está dentro de tus posibilidades, elimina de tu vida lo que te hace sentir ira

¿Te irrita tu jefe? Gestiona un cambio de sección… o busca un empleo nuevo. ¿Te saca de quicio tu amiga? Tal vez sea hora de que ambas tomen rumbos diferentes. ¿Explotas de ira de forma muy seguida con tu pareja? 

Es posible que sea hora de tomar una decisión que han estado postergando. Cuando la ira se detona en torno a una única persona, es porque el tiempo de estar juntas ya pasó. Claro que hay relaciones que no pueden disolverse, tal como la que tienes con tus hijos. Esta técnica solo se puede aplicar con vínculos que está en nosotros deshacer.

Últimas dos propuestas para controlar la ira

Antes de despedirnos, tenemos dos propuestas para ti:
1.     Si tienes dudas acerca de tener ansiedad y que esta sea la responsable de tus explosiones de ira, lee cómo saber si tengo ansiedad y sal de dudas. 
2.    Si la ira se está apoderando de ti y la convivencia con tus seres queridos es cada vez más difícil, háblalo con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte. 

Hablar
Sana

Conecta con un psicólogo en línea en
nuestra plataforma.

Quiero probarlo