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¿Cómo podemos erradicar el estigma de la salud mental?

El estigma de la salud mental

Cuando se habla sobre un estigma, generalmente se refiere a una conceptualización y etiqueta negativa hacia una persona, un grupo de personas, un país y muchos otros ámbitos y disciplinas que tiene el mundo. En el caso de la salud mental, existe una estigmatización muy amplia que muchas veces lleva a una discriminación casi que automática y muchas veces puede generar problemas incluso a nivel jurídico y legal en el ámbito social. El tema de hoy trata sobre el estigma de la salud mental y como objetivo trataremos de dar a entender y tomar conciencia de la razón por la cual no se debe estigmatizar.

Tengamos en cuenta que 1 de cada 4 personas va a sufrir un problema relativo a la salud mental en toda su vida, por lo que poder enfrentar este tema es fundamental para todos como colectivo.

¿Qué consecuencias tiene el estigma?

El hecho de tener estigmatizadas a las personas con enfermedades mentales trae consecuencias muy duras a nivel social. En los lugares como lo son los trabajos, los entornos (clubes, plazas, bares), los entes públicos, la imagen frente a los medios de comunicación e incluso entornos familiares, generan mucho prejuicio hacia las personas que tienen una determinada enfermedad mental, ya que automáticamente siempre se los trata de excluir o de darles un trato diferente por el simple hecho de tenerles miedo por su enfermedad.

Un ejemplo de esto puede ser desde excluír a un adolescente de un grupo en su secundario como a no contratar a alguien en un trabajo por su enfermedad. Esto genera solamente una separación y represión en la sociedad, haciendo aún más grande el problema.

¿Por qué es tan difícil combatirlo?

En este espacio estaremos mencionando los entornos y ambientes en los cuales sufren y se ven perjudicadas las personas estigmatizadas. 

-Menos oportunidades laborales, menos participaciones escolares (en caso de los niños), menos participaciones sociales.

-Aislamiento, autoaislamiento (esto sucede debido a los prejuicios de los demás que hacen dudar de uno mismo), autocastigo, decaimiento a las expectativas personales.

-Falta de entendimiento y comprensión con el entorno familiar, las familias también se ven afectadas a veces por el mismo prejuicio del entorno social y también sucede que muchas veces hay miembros de la familia que se niegan a aceptar que hay una persona enferma en el clan familiar.

-Muchas veces la sociedad tanto a nivel estatal como a nivel de medios, mantienen los estereotipos intactos, siempre manteniendo el prejuicio y desfavoreciendo a las personas que sufren enfermedades mentales, a pesar de que ahora en algunos países se está empezando a trabajar en mejorar la atención y a romper con el mito de las enfermedades mentales, todavía sigue existiendo una creencia muy errónea.

¿Cómo cambiamos la cultura y el estigma de la salud mental?

En estos apartados hablaremos sobre dos formas que pueden ayudar a concientizar sobre la cultura de este estigma. Uno de estos ámbitos tiene mucho poder a nivel cultural y a nivel de transmisión de información, mientras el otro ámbito es más específico del campo de la psicología, psiquiatría, neurología y medicina en general. Lo que fomentaremos a continuación es lo siguiente: el poder de los servicios públicos y una estrategia de cómo combatir o mejorar el estigma. 

-Pedir ayuda y obtener el tratamiento más adecuado para la persona que padece la enfermedad.

-No identificarse con las etiquetas (soy depresivo, soy borderline, soy esquizofrénico, etc), el etiquetarse es un factor que dificulta el pedido de ayuda e incluso el saneamiento personal.

-No tengas miedo de hablar sobre tus problemas.

-Busca actividades y oportunidades que te alejen del aislamiento, es importante que mantengas el enfoque y que trabajes en tus expectativas.

-Rodéate de gente que de verdad te valore, te quiera tal cual sos y que esté disponible a comprenderte y ayudarte cuando lo necesites.

El problema de los servicios públicos

Muchas veces los servicios públicos y las leyes de los países o estados, mantienen políticas que desfavorecen la atención a personas que sufren de trastornos y enfermedades mentales. Generalmente siempre suelen faltar recursos tanto materiales, económicos e incluso profesionales (mala atención, problemas burocráticos y falta de profesionalismo).

También el rol de los medios de comunicación juegan un papel fundamental para mantener este circuito de mal manejo de las circunstancias, ya que en los medios se presenta al estigma de la salud mental como algo peligroso o gente peligrosa, lo que conlleva a que muchas personas no reciban la atención que precisan y terminen excluidas e incluso marginadas a causa de una patología que muchas veces es congénita y muchas veces es por adicciones graves.

Conclusión

Como venimos mencionando en el artículo, mucha culpa de la exclusión, la marginalidad y la mala atención y disposición de las personas que sufren enfermedades mentales, la tenemos todos como sociedad. Ya sea desde los servicios que otorga el estado, los medios de comunicación, la cultura que se genera a nivel social y en la educación que muchas veces no sabe cómo trabajar y concientizar sobre casos de niños y adolescentes que sufren trastornos y enfermedades mentales.

Esperemos que este artículo te haya ayudado a comprender más sobre la realidad de las personas que sufren los estigmas en este ámbito, también a sacar dudas de la temática y a reforzar un conocimiento más profundo sobre las causas y consecuencias cuando hablamos y etiquetamos a personas que padecen enfermedades de este tipo. Debemos de ser más conscientes y lograr romper con las barreras que se le imponen y con las que luchan constantemente las personas que sufren de una enfermedad relacionada a la salud mental.