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La Sensibilidad: Percepción y Consciencia

En este artículo hablaremos sobre la sensibilidad como una función que genera consciencia a través de la percepción, de una u otra manera, de nuestra propia existencia. Se entenderá a la sensibilidad como una vivencia subjetiva. También categorizaremos a los distintos tipos de sensibilidad en función de dónde se localiza el estímulo que se percibe o de su intención. Además abordaremos el concepto desde distintas miradas y aplicaciones humanas, como por ejemplo; la biología, la economía y la psicología. Por último, se propondrá la importancia de la sensibilidad emocional y social para la convivencia humana. 

¿Qué es la Sensibilidad?

La sensibilidad puede definirse desde distintos ámbitos, aunque, de una manera general se la puede entender como la capacidad inherente a todo ser vivo de percibir estímulos internos o externos. Para no hacer de esta definición, una definición unilateral que sólo comprenda una mirada científica o física de la sensibilidad, comprendemos a la misma como la percepción sensorial o extrasensorial y la posterior elaboración intelectual, sentimental o intuitiva de dicha percepción. La sensibilidad se vive de manera subjetiva.

Más allá de que etimológicamente, la palabra sensibilidad viene del latín sensibilitas y signifique “cualidad de sentir a través de los sentidos”, el concepto en el área humana se ha extendido, también, a la tendencia natural de aprehender emocionalmente la realidad.  

Tipos de Sensibilidad

Podemos encontrar distintas miradas desde donde categorizar los distintos tipos de sensibilidad. Por un lado, desde el ámbito médico o biológico se enumeran tres grandes grupos:

- Sensibilidad Interoceptiva: informa sobre los estímulos internos que emiten los distintos órganos de nuestro cuerpo.

- Sensibilidad Exteroceptiva: recoge sensaciones del ambiente a través de los sentidos conectándonos con el afuera. 

- Sensibilidad Propioceptiva: genera consciencia sobre el cuerpo, sus límites, movimientos y posición en el espacio. 

Por otro lado, podemos nombrar otros tipos de sensibilidad que hablan de una experiencia humana más subjetiva desde una mirada más psicológica:

- Sensibilidad emocional: este tipo habla sobre la capacidad de percibir y elaborar nuestras emociones y generar consciencia a través de ellas. La intención de esta sensibilidad es la de conectar con nosotros mismo y con los demás de una manera empática. 

- Sensibilidad intelectual: se refiere a la percepción de las conexiones de sentido que tiene la vida de una manera, muchas veces, subliminal. La intención de este tipo de sensibilidad es fomentar, creativamente, la función racional del pensamiento.

- Sensibilidad extrasensorial: es la sensibilidad que va más allá de los sentidos. Se vincula a la intuición, y su intención es la conexión con lo trascendente y metafísico. 

- Sensibilidad estética: es la capacidad de percibir la belleza en los sucesos de la vida misma. Su intención es la de brindar una mirada artística y poética de la realidad que nos atraviesa. 

- Sensibilidad social: vinculada a la consciencia social, este tipo de sensibilidad genera conciencia del otro y su intención es la de generar una convivencia social justa e igualitaria.   

La Sensibilidad en la Biología

Cómo hemos dicho, la sensibilidad desde una mirada estrictamente física, biológica y material, es la cualidad de todo ser vivo de percibir estímulos a través de los sentidos, ya sean estos internos o externos. 

La sensibilidad es la función del sistema nervioso que habilita a los órganos sensoriales detectar los cambios físicos o químicos que vienen desde el interior del cuerpo o desde el ambiente que los rodean. Aún así, según la biología y la neurología, la sensibilidad se concientiza en el cerebro de manera subjetiva.

La Sensibilidad en la Psicología

En psicología se entiende a la sensibilidad simplemente como la facultad de sentir que tienen los seres vivos, sensibles y animados. El acceso a nuestras emociones habla del nivel de sensibilidad que tiene una persona psicológicamente, y la inteligencia emocional se encarga de la elaboración de tal sensibilidad en pos de generar consciencia. 

Nuestra sensibilidad influye, y generalmente determina, la forma que tenemos de percibir, comprender y de comportarnos, por lo que podríamos entender que la sensibilidad es parte importante de nuestra personalidad

Carl Gustav Jung entiende que la persona sensible es aquella que dirige su atención a observar y escuchar, y por lo tanto, a conocer el mundo. De esta manera entiende a la sensibilidad como una función psíquica que genera un puente simbólico entre nosotros mismos y la realidad presente. Por otro lado, Carlos Byington entiende a la sensibilidad como  una función estructurante del alma humana y de la identidad subjetiva individual, y dice que Eros (amor) es el motor de la sensibilidad, ya que es el que nos conecta con nosotros mismos, el otro y el cosmos que nos aloja.

La Sensibilidad en la Economía

En este ámbito se entiende a la sensibilidad como la magnitud de reacción que tiene una variable ante el cambio de otra variable con la que está relacionada. La sensibilidad de una variable económica se mide a través del impacto que un factor puede generar en ella, ya sea este negativo o positivo. El ejemplo más conocido es el del interjuego entre la oferta y la demanda. El análisis de la sensibilidad se puede hacer a niveles micro o macroeconómicos y es de suma importancia para la posterior toma de decisiones. 

No traemos esta definición de sensibilidad desde una mirada económica porque sí, sin ningún sentido. Sino que nos parece muy importante entender cómo, tanto a nivel económico, biológico o psicológico, la percepción de los cambios que se van dando, personal o colectivamente, es muy importante para tener consciencia de nosotros mismos, del otro y del presente que vivimos en pos de tomar buenas decisiones.

Comunicación Sensible vs. Honestidad Destructiva

Hoy en día, se escucha desde muchas personas que ellas, no importa lo que sea, siempre son honestas. Que la transparencia hacia el otro es el principio que se posa por delante de todos los otros. Estas personas entienden que la honestidad siempre tiene que respetarse, más allá de que genere sufrimiento y destrucción, y no dan cuenta que muchas veces la honestidad tiene que estar acompañada de tacto emocional, timing y empatía.

Por otro lado, está la comunicación sensible. Ésta trata de la comunicación de un sentimiento, no de un juicio. La comunicación sensible requiere franqueza y honestidad, pero también toma en cuenta el modo en que se dicen las cosas, en pos de generar el mínimo daño posible. La comunicación sensible implica empatía, compasión y consciencia del otro.

Intención Estética: Sensibilidad, Creatividad y Apreciación de la Belleza

La sensibilidad también se expresa en el ámbito artístico, ya sea de parte de quien crea una obra de arte, así como también, de quien la sabe apreciar y disfrutar. 

Por parte del artista, la sensibilidad es la fuente inagotable de impulsos creativos que lo llevan a contar, una historia, o simplemente, la vivencia de una emoción, a través de la disposición exacta de los elementos que hacen a la obra de arte. 

Por otro lado, la sensibilidad aparte del motor de la creatividad es también la función que nos permite percibir la realidad de una manera simbólica y poética. De esta manera, la sensibilidad nos hace seres-en-el-mundo, como decía Heidegger. La apreciación de la belleza que le da un tinte poético y armónico a la realidad es impulsada a través de la percepción sensible de la misma, combinada con la admiración, el asombro y la vivencia placentera del mundo.

Reflexión: Convivencia, Sensibilidad y Empatía

Durante mucho tiempo se entendió a la sensibilidad como una muestra de debilidad y vulnerabilidad en las personas, y se la fue dejando relegada para los artistas. 

Sin embargo, hoy nos damos cuenta de que la sensibilidad es un bien preciado y que habla de la fortaleza del ser humano, ya que, gracias a ella, podemos generar vínculos más sanos y empáticos, una convivencia sumamente respetuosa, y espacios de intercambio humano a un nivel más profundo.

La sensibilidad es una función humanizante.