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La Inteligencia Emocional: ¿Cómo la desarrollamos?

La inteligencia emocional nos ayuda a conocernos en profundidad, y a conectarnos con los otros de manera más profunda y empática. Nosotros, como seres sociales, la ponemos en práctica constantemente, pero quienes la entrenan de manera consciente tienen beneficios notables. En este artículo contaremos cómo la inteligencia emocional es hasta más importante que la intelectual, y te ayudaremos a desarrollarla

¿En qué consiste la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la capacidad del individuo de conocer sus emociones y las de los demás. Además, una persona con este tipo de inteligencia desarrollada tendrá un profundo autoconocimiento, capacidad de autorregular sus emociones, capacidad de automotivarse, empatía y vínculos personales sanos. El concepto de inteligencia emocional es un concepto propuesto por la teoría de inteligencias múltiples de Howard Gardner, y luego, popularizado y profundizado por Daniel Goleman. 

Las Función de las Emociones

En el libro de Daniel Goleman, explica cómo las emociones son impulsos que nos preparan para algún tipo de acción. Incluso aclara que, etimológicamente, la palabra “emoción” viene del latín “motere”, que se vincula con el verbo latino “mover”. En base a esto, habla de la particular función de cada una de las emociones humanas.

A continuación describiremos la reacción fisiológica que viene acompañada de cada una de las emociones:

- La Ira: en el enojo o la ira, la sangre corre más rápidamente, permitiendo atacar a un enemigo o defenderse del mismo.

- El miedo: aumenta el flujo de sangre en las piernas, permitiéndonos huir. Además, se desencadena una respuesta hormonal que nos pone en total alerta, preparándonos para la acción.

- La Felicidad: favorece el aumento de energía disponible e inhibe los sentimientos o pensamientos negativos. Por otro lado, existe una tranquilidad general del organismo. 

- El Amor: en los sentimientos de satisfacción sexual y ternura se da un despertar parasimpático, totalmente opuesto a la “lucha o huida” provocada por el miedo. Esta es una respuesta de relajación, calma y satisfacción a nivel general.

- La Sorpresa: la respuesta facial de la sorpresa es de apertura, permitiendo por ejemplo que ingrese más luz a la retina. Esto ofrece más información, para poder comprender mejor lo que sucede.

- El Asco o Disgusto: esta emoción colectiva es un intento de bloqueo de nuestras fosas nasales para evitar el olor o la sensación desagradable.

- La Tristeza: Esta emoción genera una caída de la energía, enlenteciendo nuestro metabolismo. Esto permite comprender, reflexionar y profundizar sobre el hecho que nos la generó, ayudándonos a encontrar un nuevo comienzo. 

¿Cómo puedo desarrollar la inteligencia emocional?

Se ha considerado que la inteligencia emocional es más importante que el coeficiente intelectual general por el simple hecho de que gran parte de nuestra vida, decisiones y caminos son tomados por las emociones mismas. Por eso, podríamos decir que el pensamiento racional, medido por el famoso IQ, estaría desplazado por esta inteligencia, ya que tendría mayor relevancia.

Podemos empezar a desarrollar este tipo de inteligencia a partir de estos 4 Puntos:

1. Atendiendo y reconociendo nuestras emociones

Poder observar cuándo, cómo y dónde se generan nuestras emociones permitirá reconocerlas y hacerlas conscientes. Este puede ser un paso que parece simple, pero en realidad es uno de los más complejos. Las emociones a veces pueden venir mezcladas con sentimientos complejos y reconocerlos se puede hacer difícil. La ayuda de un psicólogo profesional puede ser beneficiosa para comenzar a hacer esto.

2. Trabajar la empatía

Poder observar y escuchar al otro permitirá también ayudarnos a conocernos a nosotros mismos. Las emociones y la inteligencia del otro nos permiten entender más allá de nuestra propia vivencia, enriqueciéndola.

3. Meditación

La meditación se enfoca en un trabajo con la mente para poder alcanzar una atención plena de nuestro ser. Poder acercarnos a una práctica de este tipo, nos ayudará a conectar con el cuerpo, que está directamente conectado con nuestro mundo emocional.

4. Aceptación

Una de las razones más comunes por las que no desarrollamos este tipo de inteligencia es debido a que juzgamos lo que somos y lo que sentimos naturalmente. Desde nuestros enojos hasta nuestro instinto de placer. Poder aceptar y darle lugar a estas emociones desde una apertura, permitirá expandir nuestra consciencia emocional, generando emociones que quizás nunca nos habíamos permitido vivir.

Características de una persona con inteligencia emocional

Las personas que desarrollan este tipo de inteligencia se caracterizan por tener vínculos personales diversos, profundos y sanos. Además, tienen un gran autoconocimiento, fomentando constantemente el mismo a través del registro y vivencia de sus emociones. Por otro lado, son altamente empáticos, siendo grandes líderes y generando vínculos estrechos. Por último, una persona con inteligencia emocional rara vez se verá desbordado por sus emociones, ya que podrá autorregular las mismas y tener una alta capacidad de autocontrol y simbolización.

Reflexión

Vivir con una inteligencia emocional es permitir darle lugar a un lado oculto, es abrirnos a una consciencia más empática y profunda, ya que las emociones nos conectan con lo más humano e instintivo. Poder desarrollar esta capacidad que llevamos dentro nos llevará a una vida de mayor apertura y libertad, generando bienestar y satisfacción constante.