Debes elegir por lo menos una opción.
Volver al blog

Redes Sociales: ¿Comunicados?

En este artículo hablaremos sobre lo que engloban las redes sociales a nivel psicológico y social, deteniendonos en las consecuencias de su abuso. También discutiremos si las redes sociales son herramientas que interconectan a las personas, o, si su implicancia en la sociedad, genera mayor incomunicación entre ellas. 

El Comportamiento y las Redes Sociales

Las redes sociales abundan y son diversas. Algunas quedan en el pasado y otras empiezan a surgir hasta llegar a su pico de consumición. Al igual que un producto, se consume

Si observamos el comportamiento que genera ese producto vamos a ver que algo muy característico es la pasividad. Más allá de que seamos creadores de contenidos e interactuemos, la mayor parte del tiempo estaremos observando las reacciones de las personas en nuestras fotos, los comentarios, los likes y toda esa misma dinámica en la fotos de otras cuentas, de otras personas. Esto se da ya que las redes sociales están diseñadas para que pasemos el mayor tiempo posible en las mismas. Un documental que deja muy claro esto es “El dilema de las redes sociales”.

Con el tiempo se ha comprobado que este estado de pasividad mientras consumimos las redes sociales puede tener consecuencias a nivel físico y mental, desde malas posturas hasta sentirnos profundamente deprimidos al comparar nuestra vida con la de otras personas.

A continuación especificamos un poco cada una de estas consecuencias. Si crees que sufres alguna de estas consecuencias puedes seguir leyendo ya que sugerimos algunas reflexiones para hacer conscientes estos aspectos.

Consecuencias Psicológicas del abuso de las Redes Sociales

Aislamiento: lo amplio que puede llegar a ser el uso del internet y las redes sociales puede hacer que uno se mantenga enfrascado en esa vida virtual, quedando apartado de la vida social.
Alienación: cuando nos aislamos nos metemos cada vez más, de manera forzada, dentro nuestro. Al no contactar con los otros por un tiempo podemos empezar a sentirnos diferentes e incomprendidos. La mirada del otro siempre humaniza.
Ansiedad: cómo dijimos anteriormente, el estado de pasividad que produce observar las redes sociales, si es prolongado en el tiempo, puede desencadenar síntomas de ansiedad, angustia y nerviosismo.
Depresión: el estar constantemente viendo la vida de los otros y comparando la nuestra con la de ellos puede llevarnos a un estado de frustración sostenida que puede desembocar en una depresión. No se olviden que, aunque en la redes, la vida de los demás parece perfecta, en la realidad, no lo es.  
Obsesiones: la redes pueden indicarnos que todo está al alcance de la mano, aunque así no lo sea. De esta manera, podemos enredarnos con la intención de conseguir algo inalcanzable, un estándar muy elevado e insostenible, entrando en un círculo vicioso de insatisfacción.
Insomnio: el consumo excesivo de redes puede generar hábitos de sueño saludables. La luz de la pantalla puede generar también una sobreestimulación cerebral que genera problemas para dormir.

Consecuencias Físicas del abuso de las Redes Sociales

-Sedentarismo
-Obesidad
-Problemas de visión
-Problemas posturales

Consecuencias a nivel neurobiológico.

Está comprobado por diversas investigaciones que las redes sociales generan cambios en los neurotransmisores. Algunos de estos son: la adrenalina, oxitocina, la serotonina, dopamina, el cortisol y la testosterona. Los cambios de estos niveles explicarían parte de las consecuencias psicológicas descriptas más arriba.

Si evaluamos la intensidad y duración del uso de redes, así como también la necesidad de las mismas, podemos ver la gravedad del diagnóstico y comprobar si existe una verdadera adicción a las redes sociales.

Medios de incomunicación

Hoy en día, las redes sociales pueden llegar a generar mucha información falsa. Incluso, existen perfiles que se dedican a esto. Está comprobado que, generalmente, una noticia falsa viaja mucho más rápido que una verdadera, y por tanto, hay quienes se aprovechan de este fenómeno para crear confusión e incomunicación. 

Las redes sociales no tienen ningún filtro para las noticias falsas, eso genera un espacio ideal para ellas. 

Por otro lado, las redes sociales han fomentado, también, una vinculación superficial entre las personas. Aún así, sabemos que muchos han usado las redes sociales para conectarse con otras personas que no ven hace mucho tiempo, o simplemente para conocer realmente al otro. Por eso a continuación hablamos de cómo usarlas responsablemente.

El uso responsable

Muchos dirán que un producto no es malo en sí mismo, y esto es muy cierto. Es lo que hacemos con el mismo o el valor que le damos que puede parecer que el mismo es nocivo para la salud. 

La realidad es que como con cualquier otro producto digital o material, dependerá cómo nos relacionamos con el mismo cuán negativo o positivo sea el impacto de las redes en nuestras vidas. 

Sabemos que pueden ser una fuente de trabajo imprescindible para muchos, además, puede ser una gran herramienta para conocer personas y vincularnos. Sumado a esto, nos permite informarnos de una inmensidad de temáticas que sería imposible hacerlo sin las mismas.

Por eso nos gustaría finalizar con estas preguntas: 

¿Cómo es tu relación con tu teléfono?

¿Con tus redes?

¿Cómo es un día sin las mismas?

Conclusión

Como hemos podido ver, la redes sociales no son ni buenas ni malas. Si se hace un abuso de las mismas, las consecuencias, tanto físicas como psicológicas, pueden llegar a ser muy graves y nocivas para la salud. Por el otro lado, como toda herramienta, el buen uso de la misma, puede generar resultados muy positivos y productivos en nuestra vida. Por ejemplo: reconectar con una persona de tiempos pasados, encontrar algún familiar en otro lugar del mundo, o potenciar nuestro negocio.

Hoy en día, las redes sociales son una realidad y no podemos hacer caso omiso de las mismas, pero lo que sí podemos hacer, es un uso responsable de las mismas. Esto significa hacer consciente cómo es nuestra relación con este producto tan impactante socialmente.